

Familiares de Erik Jocsae Campos Velázquez, denunciaron que desapareció el pasado 28 de julio en Xalapa; aunque tenían la esperanza de que hubiera viajado con un amigo al municipio de Actopan, no fue así.
En entrevista, Rosalba Campos Velázquez, activista y madre del hombre, afirmó que ya no volvió a su casa en la colonia Revolución, donde vive con su tía. Él nunca se ausenta sin avisar.
La mujer explicó que desde ese momento recorrió distintos puntos de la ciudad para tratar de localizarlo, además de verificar que no estuviera detenido ni hospitalizado.
Al no obtener resultados, presentó la denuncia ante la Fiscalía General del Estado (FGE) y tuvo el respaldo de integrantes de un colectivo de búsqueda de personas desaparecidas.
Rosalba Campos destacó que su hijo es un hombre trabajador que se dedica a realizar labores de albañilería, jardinería y pintura. Cuando no tiene empleo, compra y vende material reciclable, principalmente fierro viejo, para obtener ingresos.
Comentó que mantenía comunicación diaria con él y que la última vez que hablaron fue el martes previo a su desaparición. Aseguró que Erik acostumbraba avisarle cuando regresaba a casa después de pasear a sus tres perros, por lo que consideró inusual que dejara de responder y se ausentara sin informar.
"Mi hijo tiene que aparecer", expresó al hacer un llamado a la ciudadanía para aportar cualquier información que contribuya a su localización mediante los números telefónicos incluidos en la ficha de búsqueda que comenzaron a distribuir.
Erik Jocsae Campos Velázquez desapareció el pasado 28 de julio de 2026.
Mide 1.75 metros de estatura, tiene ojos color miel, piel morena clara y cabello rapado. Como señas particulares presenta cicatrices en el rostro y en una mano, dentadura frontal inferior postiza, así como tatuajes en el brazo izquierdo, la espalda y la pantorrilla.
Susana García Parra