
Con el objetivo de honrar a quienes forman parte de la historia y salvaguardar las tradiciones, la comunidad universitaria de la Unidad Central de Rectoría de la Universidad Veracruzana (UV) celebró el Día de los Muertos o Fieles Difuntos con la inauguración del altar tradicional del municipio de Naolinco «Memoria que se canta».
Durante el festejo realizado en la explanada de la Unidad, el rector Martín Aguilar Sánchez destacó la importancia de mantener la memoria y los vínculos con quienes se han adelantado en el camino de la vida, así como preservar las tradiciones.
“Esta conmemoración expresa una manera particular de mantener vivos nuestros afectos y transmitirlos entre generaciones. En Naolinco, uno de nuestros municipios veracruzanos, esa memoria se comparte mediante el canto, la palabra y los rituales comunitarios. La cantada naolinqueña expresa de manera entrañable ese sentido comunitario”, dijo.
En ese sentido, felicitó a la Dirección General del Área Académica de Artes, así como a las y los maestros y estudiantes que participaron en la elaboración del altar que acerca la riqueza cultural de Naolinco y confirma el papel de las artes en la vida universitaria.
“Que este altar sea un espacio para reunirnos, compartir y honrar la memoria de quienes forman parte de nuestra historia”, enfatizó.
Por su parte, la estudiante del Programa Educativo (PE) Técnico en Dibujo y Pintura del Taller Libre de Artes, Gabriela Hernández Pérez, explicó los detalles del altar mediante una décima en compañía del Tío Huasteco del Tlen Huicani.
“Este día es de fiesta, claramente, pero también nos remite a pensar que todos vamos a morir, el memento mori, una palabra latina, cuyo fundamento filosófico viene de los griegos, ellos pensaban en la muerte, esto nos indica que, si nosotros sembramos amor, si tenemos una buena vida, si vivimos como queremos vivir, con libertad y felicidad, nuestros seres queridos nos van a hacer un altar como este. Al final de cuentas lo único que tenemos en las manos es nuestro momento presente”, expresó.
El Altar reúne expresiones de herencia indígena y de tradición católica, sus escalones evocan el tránsito simbólico entre la vida y la muerte, así como el camino que las ánimas recorren hacia el descanso. El arco de carrizo y tepelote y flores enmarca la ofrenda y representa simbólicamente la entrada; el cempasúchil se asocia con la guía que conduce a los difuntos, mientras que el papel picado evoca la celebración y movimiento y las veladoras, a su vez, la luz y la esperanza.
Otros de los elementos presentes en el altar son el copal, el incienso, las imágenes religiosas, las fotografías, el agua, la sal, los alimentos, las guitarras y jaranas; símbolos de la purificación, el tránsito espiritual, la conservación, la hospitalidad, el afecto y la alegría.
“Este altar es un homenaje a Naolinco, a sus tradiciones y las comunidades que mantienen viva la celebración de Día de Muertos. Cada flor, alimento, imagen y objeto nos recuerda que la muerte no borra los vínculos, transforma la manera en que permanecemos cerca de quienes amamos. En Naolinco la memoria no guarda silencio, se convierte en canto, flor y ofrenda”, expusieron.
Los responsables del altar representativo fueron el profesor y el responsable del Taller Libre de Artes, Xalapa, Pablo Rosales Peña y Carlos Ernesto Ríos, respectivamente. Las y los estudiantes de primer semestre, Arlene Aguilera Hernández, Gabriel Cortés Ramírez, Abigail Ariadna Gaspar Hernández, Héctor Hernández Soto, Sebastián Hernández Cárdenas, Ernesto Jara Soto, Nolan Kristoff Pérez Saviñón y Jorge Arturo Oliva García y, de tercer semestre, Gabriela Hernández Pérez, Carolina Divani Pérez Herrera, Jhoana Montiel Torres, Melinda Santana Morales y Daniela Barradas Cano.
Al concluir la exposición, el Rector hizo entrega de reconocimientos a las y los colaboradores del altar tradicional e inauguró formalmente el espacio para dar pie al ya tradicional concurso de disfraces y la participación del Mariachi de la UV.
Asistieron los secretarios Académico, Arturo Aguilar Ye; de Administración y Finanzas, Lizbeth Margarita Viveros Cancino; de Desarrollo Institucional, Yolanda González Molohua; las directoras de Comunicación Universitaria y del Área Académica de Artes, Norma Trujillo Báez y Beatriz Sánchez Zurita, respectivamente; funcionarios, funcionarias, personal y demás integrantes de la comunidad universitaria.