

Jáltipan, Ver.– La contaminación de más de seis kilómetros del río Chacalapa por un derrame de hidrocarburo mantiene en incertidumbre a más de 34 pescadores de la zona, quienes temen quedarse sin ingresos para sostener a sus familias.
El derrame, detectado el martes 13 de octubre en los límites de Jáltipan y Chinameca, afecta el afluente del que dependen integrantes de la cooperativa Puente Rancho Viejo, dedicados principalmente a la captura de mojarras y camarón.
Los pescadores señalan como presunto origen del contaminante a la planta de sal de PVM Minera; sin embargo, hasta el momento las autoridades ambientales no han confirmado oficialmente la procedencia del hidrocarburo.
María del Carmen Martínez Hernández, presidenta de la cooperativa, informó que durante un recorrido localizaron zonas con acumulaciones de una sustancia de tonalidades negras y naranjas, además de percibir un fuerte olor a combustible.
La preocupación crece entre los trabajadores del río, pues la contaminación podría afectar la comercialización de sus productos y dejarlos sin una fuente de ingresos mientras se atiende la emergencia.
“La preocupación es el daño que se está causando aquí en el río, porque de aquí tenemos el sustento para las familias. Además, nadie nos va a querer comprar”, expresó Miguelina Luría Pérez, pescadora de la zona.
A la altura del puente Chacalapa fueron colocadas barreras oleofílicas para contener el hidrocarburo y evitar que continúe extendiéndose. En el lugar también se encuentra personal del Ejército, Protección Civil y representantes de la empresa, quienes participan en las acciones relacionadas con la contingencia.
Efigenia Velázquez Gómez, otra de las afectadas, cuestionó la incertidumbre que enfrentan quienes viven de la pesca, al desconocer cuánto tiempo permanecerá paralizada su actividad.
“La pesca es un sustento del diario, al día a día. Y ellos nos dicen: ‘espérate, espérate’; ¿cómo te vas a esperar algo que es de lo que vives del diario?”, reclamó.
Cabe recordar que el derrame ocurre a un mes de la explosión registrada en un pozo de salmuera con diésel de la planta, accidente que dejó dos trabajadores muertos y dos lesionados.
Ante esta situación, los pescadores exigen que se frene la contaminación, se realicen trabajos de limpieza y se garantice la reparación de los daños ambientales y económicos. Advirtieron que, si no obtienen una respuesta, acudirán ante las autoridades competentes para presentar una denuncia.
Mientras se determina el origen del derrame y las medidas de remediación, más de 34 familias enfrentan la incertidumbre de perder temporalmente el sustento que obtenían del río Chacalapa.
José Vargas