

Coatzacoalcos, Ver.- Una madre de familia denunció públicamente una presunta situación de discriminación en el Instituto Tecnológico Superior de Coatzacoalcos (ITESCO), luego de señalar que sus hijos gemelos, ambos de 20 años y diagnosticados con autismo, enfrentarían restricciones para continuar con sus actividades académicas de manera presencial.
Se trata de José y Carlos Rueda Azamar, quienes ingresaron durante el actual ciclo escolar a la carrera de Ingeniería en Animación Digital y Efectos Visuales, después de cumplir con los requisitos de inscripción establecidos por la institución.
Su madre, Miriam del Carmen Azamar Baxin, manifestó que desde el proceso de ingreso presentó ante el plantel la documentación médica correspondiente para acreditar la condición de sus hijos.
Sin embargo, de acuerdo con su denuncia, posteriormente comenzaron a presentarse situaciones que considera preocupantes, entre ellas reuniones y requerimientos administrativos que, según su versión, terminarían por limitar la presencia de los jóvenes dentro de las aulas.
La madre asegura que el argumento expuesto estaría relacionado con un supuesto incidente de seguridad ocurrido dentro del plantel, aunque cuestiona que se pretenda tomar una determinación que afecte la continuidad académica de sus hijos sin que, afirma, exista una comprobación clara de los hechos.
Azamar Baxin también señaló presuntos actos de hostigamiento administrativo y cuestionó la falta de sensibilidad que, desde su perspectiva, habría mostrado el comité académico ante las necesidades particulares de los estudiantes.
Ante esta situación, la familia solicitó la intervención de las autoridades educativas estatales para que se revise el caso y se determine si las medidas planteadas por el instituto se encuentran sustentadas en la normatividad correspondiente.
El reclamo central de la madre es que sus hijos puedan continuar sus estudios profesionales en igualdad de condiciones y que su diagnóstico no sea utilizado como motivo para excluirlos de las actividades presenciales.
La situación ha generado preocupación en torno a la inclusión de estudiantes con discapacidad dentro de las instituciones de educación superior, particularmente respecto a la obligación de garantizar condiciones adecuadas para que puedan desarrollar su formación académica.
Hasta el momento, los señalamientos corresponden a la versión expuesta públicamente por la madre de familia y no se ha localizado un posicionamiento oficial del ITESCO que dé a conocer su versión sobre los hechos.
Por ello, será la autoridad educativa correspondiente la que deberá revisar el caso y determinar qué ocurrió, así como si las medidas adoptadas por el plantel se apegan a las disposiciones aplicables en materia de inclusión y derecho a la educación.
José Vargas