
Los diagnósticos de cáncer de mama en mujeres de 30 a 39 años registran un incremento sostenido, un sector demográfico que previamente no concentraba la alerta médica primaria. Ante el cambio en el comportamiento de la enfermedad, la asociación civil Mujeres Activas Contra el Cáncer de Mama (MUAC) urgió a la población a modificar los esquemas de detección temprana para evitar cuadros clínicos avanzados.
Beatriz Cruz Solórzano, presidenta de MUAC, señaló que la incidencia del padecimiento permea de forma acelerada en la población joven del país. "Esto no es crear miedo, simplemente es informar a la mujer joven que tiene que realizar un ultrasonido de mama una vez al año, no olvidarse de la autoexploración a partir de los 20 años", indicó la representante de la organización.
Para hacer frente a la estadística, la asociación inició una campaña de donación en el puerto de Veracruz que contempla 100 mastografías para pacientes de 40 a 69 años y ultrasonidos para el rango de 25 a 39 años. Los estudios se otorgan a ciudadanas de escasos recursos sin exigir documentos oficiales ni cuotas de recuperación, canalizándolas de manera directa a centros radiológicos especializados.
Cruz Solórzano cuestionó el rezago en las cifras oficiales del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) frente a la realidad documentada en los consultorios. "Me tiene muy sorprendida porque en los últimos meses han acudido mujeres menores de 40 años ya con un problema, ya con una enfermedad; algo está pasando, algo estamos haciendo mal como sociedad en la forma de vida", advirtió.
Al diagnóstico en edades tempranas se suma el desabasto intermitente de medicamentos en el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), específicamente de anastrozol, un fármaco prescrito hasta por cinco años para evitar recaídas. El costo de este tratamiento en el sector privado oscila entre los mil y cuatro mil pesos mensuales, un gasto incosteable para pacientes con ingresos mínimos.
La escasez del medicamento en las clínicas públicas suele prolongarse por un mes, lapso que interrumpe la continuidad estricta del tratamiento oncológico. Para mitigar el impacto, redes de apoyo como el "Círculo Rosa", un grupo integrado por 300 sobrevivientes, gestionan donaciones ciudadanas de medicina y avisan a la red de pacientes en el momento exacto en que las instituciones resurten los inventarios.
Pese a los retos de salud pública y el registro de seis nuevos diagnósticos positivos durante 2026 dentro de su padrón, MUAC reporta cero fallecimientos entre sus beneficiarias en el año en curso. Para sostener el financiamiento de los estudios gratuitos y la entrega de insumos, la asociación integró a su agenda la próxima realización de una carrera deportiva de recaudación.
Sergio Lara