


Soconusco, Ver.- El municipio entero se vistió de luto para despedir a Brayan de Jesús, un pequeño de apenas cuatro años cuya vida terminó de manera trágica tras un accidente vial ocurrido el pasado fin de semana.
Desde temprana hora, familiares, amigos, comerciantes, maestros y vecinos acompañaron el cortejo fúnebre en un recorrido lleno de dolor, recuerdos y muestras de cariño hacia el menor, quien era ampliamente conocido por su alegría y energía.
El pequeño fue homenajeado en distintos lugares que formaron parte de su corta pero significativa vida. Primero en la zona comercial donde diariamente acompañaba a sus padres, ganándose el afecto de quienes convivían con él. Después, en el jardín de niños donde estudiaba, compañeros y docentes le rindieron un emotivo adiós entre globos blancos, aplausos y lágrimas.
Uno de los momentos más conmovedores ocurrió durante el pase de lista realizado por sus educadoras. Al escuchar su nombre por última vez, el silencio y la tristeza se apoderaron de quienes estaban presentes.
La tragedia ocurrió cuando Brayan viajaba junto a su padre en motocicleta. De acuerdo con la información disponible, ambos fueron impactados por una camioneta en un camino de terracería. El menor perdió la vida en el lugar, mientras que su padre continúa recuperándose de las lesiones sufridas.
Posteriormente, familiares y amigos participaron en una misa para pedir por el descanso eterno del pequeño, antes de acompañarlo hasta el panteón municipal, donde recibió el último adiós.
La partida de Brayan ha dejado una profunda huella en la comunidad, que hoy comparte el dolor de una familia que enfrenta una pérdida imposible de comprender. Su sonrisa, sus juegos y la alegría que transmitía permanecerán en la memoria de quienes tuvieron la oportunidad de conocerlo.
Mientras la comunidad busca consuelo en medio del duelo, queda también el llamado a que las autoridades correspondientes esclarezcan los hechos y determinen las responsabilidades derivadas de este lamentable accidente.
Hoy Soconusco llora la partida de uno de sus hijos más pequeños, un niño cuya historia quedó grabada en el corazón de todo un pueblo.
José Vargas