Xalapa, Ver.- Las sensaciones térmicas cercanas a los 40 grados centígrados, con proyecciones que podrían superar los 50 grados en los meses más intensos del actual periodo de calor, afectan a toda la población, aunque con mayor impacto a infancias, personas adultas mayores y quienes realizan actividades físicas intensas o trabajan en exteriores.
En el marco de la campaña permanente de difusión del Sistema de Atención Integral a la Salud de la Universidad Veracruzana (SAISUV), el médico Jorge Omar Durán Cruz, académico de la región Poza Rica-Tuxpan, impartió una charla sobre el golpe de calor, transmitida a través de Facebook para la comunidad universitaria en sus cinco regiones.
El responsable del módulo médico del SAISUV en aquella región advirtió que la exposición prolongada a altas temperaturas puede provocar alteraciones en el sistema nervioso y en el desempeño cotidiano.
Asimismo, Durán Cruz distinguió entre el estrés por calor —que ocurre cuando una persona se expone a temperaturas superiores a los 32 grados y experimenta fatiga y elevación de la temperatura corporal— y el calor extenuante —caracterizado por la pérdida de agua y sales tras realizar actividad física en ambientes superiores a los 37 grados.
En cuanto al golpe de calor, precisó que se trata de una condición más grave, en la que el paciente puede presentar pérdida del estado de alerta y confusión, a diferencia de la lipotimia por calor, donde puede existir desvanecimiento; el golpe de calor implica un riesgo mayor para la vida si no se atiende de manera oportuna, recalcó.
Recomendaciones ante los primeros síntomas
Explicó que es fundamental colocar a la persona en reposo, recostarla, retirar la ropa en la medida de lo posible, elevar sus extremidades inferiores y aplicar ventilación con abanicos o ventiladores, además de compresas frías.
Subrayó que solo se deben administrar líquidos si la persona se encuentra consciente, ya que de lo contrario existe riesgo de broncoaspiración.
El médico enfatizó la importancia de solicitar atención médica inmediata mediante el número de emergencias 911, debido a que el tratamiento requiere la reposición de electrolitos, así como la regulación de la frecuencia cardiaca y la presión arterial por parte de personal especializado.
Destacó que las ondas de calor, particularmente en regiones con alta humedad, incrementan la percepción térmica y el riesgo de afectaciones a la salud; en dicho sentido, agregó que personas con enfermedades crónicas como insuficiencia renal, diabetes o hipertensión, así como quienes consumen múltiples medicamentos, presentan mayor vulnerabilidad a la deshidratación y al golpe de calor.

Detalló las acciones a realizar en el caso de presentarse afectaciones por el golpe de calor
Como medidas preventivas, recomendó el uso de ropa adecuada para ventilar el calor y cubrirse de la luz del sol, portar sombrero o gorra, utilizar protector solar y ventilar los espacios habitacionales.
También sugirió evitar la exposición directa al sol entre las 11:00 y las 15:00 horas, así como la realización de actividad física al aire libre en ese periodo.
Adicionalmente, exhortó a evitar el consumo de bebidas alcohólicas y privilegiar la hidratación con agua o soluciones de rehidratación oral distribuidas por el sector salud.
En este sentido, Durán Cruz señaló que algunos productos comerciales pueden contener niveles elevados de azúcar, lo que reduce su efectividad para prevenir la deshidratación.
Para concluir, el ponente advirtió que el incremento sostenido de las temperaturas en los últimos años obliga a reforzar las medidas de prevención, ante la posibilidad de que estos fenómenos se presenten con mayor frecuencia e intensidad.