
Veracruz, Ver.- La alcaldesa de Veracruz, Rosa María Hernández Espejo, anunció un frente conjunto con los municipios de Medellín y Medellín de Bravo para retirar la concesión del agua a la empresa Grupo MAS, cuyo servicio catalogó como un "cáncer" para la región. La funcionaria confirmó la ejecución de auditorías técnicas, financieras y legales para evaluar las operaciones de la compañía y proceder con el rescate de la administración del suministro hídrico.
Hernández Espejo detalló que se negó a participar en la reciente asamblea del consejo de administración de la empresa y envió al tesorero municipal bajo protesta por incumplimientos de forma y fondo. En la reunión, las autoridades locales exigieron la entrega de los estados financieros y la rendición de cuentas sobre la recaudación anticipada. "Estamos en desacuerdo con todo lo que ellos acuerdan y nos mayoritean ahí, entonces, tanto Veracruz como Medellín estamos en la misma postura, no aprobamos sus acuerdos", declaró.
El proceso de revisión técnica a la concesionaria tomará un estimado de cuatro meses, plazo tras el cual los ayuntamientos presentarán una ruta legal definitiva. La alcaldesa subrayó la urgencia de transparentar los números de la empresa operadora y unificó posturas con los municipios vecinos frente a la crisis de suministro en la zona conurbada. "Tenemos el mismo cáncer, los dos pueblos vamos a resolver este problema, vamos a rescatar nuestros servicios de agua", afirmó.
En materia de desarrollo económico, el ayuntamiento aguarda la conclusión de las auditorías estatales y la disolución del fideicomiso de la Ciudad Industrial para concretar su municipalización. La titular del ejecutivo municipal indicó que, una vez finalizado el proceso legal a cargo del gobierno del estado, la administración local recepcionará la zona para regularizar operaciones y cobro de pasivos con el sector industrial.
Durante las conmemoraciones por el Día del Trabajo, la funcionaria reportó estabilidad y coordinación operativa con los dos sindicatos de trabajadores del ayuntamiento, con mención específica a las labores de recolección de residuos del personal de limpia pública.
Cuestionada sobre la situación de los trabajadores sindicalizados señalados por irregularidades heredados por la administración pasada, la alcaldesa reportó que "se fueron solitos".
Para el término de su periodo de gobierno, Hernández Espejo estableció una política estricta sobre la nómina municipal y descartó la entrega de plazas para el personal de confianza que ingresó durante su gestión. "Esta administración no va a dejar una sola persona sindicalizada ni de base, los que llegamos nos vamos todos", concluyó.
Sergio Lara