
Medellín de Bravo, Ver.- El avistamiento de un felino silvestre en la zona urbana de Medellín de Bravo desató alertas ciudadanas tras reportes de ataques a ganado doméstico. Especialistas ambientales desmintieron las versiones, identificaron al ejemplar como un yaguarundí y advirtieron que su cacería constituye un delito federal sancionado con penas de cárcel.
La difusión de un video y mensajes de audio en grupos vecinales de Playa de Vacas movilizó a los habitantes por la presunta muerte de un cerdo a causa del depredador. Sergio Armando González Ramírez, presidente de la organización ambientalista Earth Mission, descartó la participación del felino en el incidente y detalló que la especie carece de la anatomía necesaria para cazar animales de ese peso y volumen.
"Desafortunadamente el desconocimiento hace que la gente diga situaciones que no necesariamente son reales. Estos animales, los yaguarundí, no tienen la capacidad de matar a un cochino, son mucho más pequeños", declaró González Ramírez para frenar los intentos de cacería en la zona.
La especie se encuentra clasificada en peligro de extinción dentro de todo el territorio nacional bajo la Norma Oficial Mexicana 059. La deforestación de la región costera obliga a estos ejemplares a transitar por núcleos poblacionales para buscar alimento o cruzar hacia otras zonas de la cuenca.
"El desplazamiento o el cambio de uso de suelo que se ha hecho en los últimos años ha restringido a una pequeña parte de la población de estos ejemplares. El hacerle algún tipo de daño incurriría en un sentido estricto a tener un delito que se castiga de tres a nueve años de prisión", advirtió José González, representante de organizaciones para la conciencia ambiental en Veracruz.
Recordó que el Ayuntamiento de Medellín de Bravo asumió el control de la situación y emitió boletines informativos para calmar a los pobladores. El objetivo de la administración local es sensibilizar a la comunidad para garantizar la supervivencia del espécimen y desarticular la desinformación generada en redes sociales.
El protocolo de atención de conflictos de felinos silvestres establece que el personal de Protección Civil y Bomberos debe asegurar el área del avistamiento. La captura, manejo y posterior traslado del animal hacia una reserva forestal virgen recae de manera exclusiva en las jurisdicciones de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) y la Dirección General de Vida Silvestre.
Las agrupaciones civiles exhortaron a los habitantes a reportar la presencia del yaguarundí ante las autoridades sin intervenir en su ruta. "En caso de encontrar al ejemplar, evitar tocarlo, atraparlo o alimentarlo. Si nosotros le damos alimento, frecuentan más las granjas y esto puede causar que alguna persona termine haciendo daño al ejemplar; simplemente dejen a la vida silvestre seguir su curso", concluyó González Ramírez.
Sergio Lara