
Boca del Río, Ver.- El presidente municipal de Paso del Macho, Sergio Ángel Velázquez Rivera, recurrió a un préstamo personal para cubrir los primeros salarios del personal del ayuntamiento, debido a que la administración saliente no dejó fondos en las arcas municipales.
En entrevista, manifestó que la falta de liquidez obligó a esta medida de financiamiento tras detectarse el desmantelamiento físico y digital de las oficinas de gobierno, lo que impidió el respaldo y la continuidad de las operaciones administrativas desde el primer día de gestión.
"Se llevaron todo, todo, todo. Computadoras, hasta cortinas", declaró el funcionario respecto a la sustracción de mobiliario y la eliminación de bases de datos.
Sostuvo que el inventario físico reveló que la totalidad del parque vehicular y la maquinaria pesada del municipio fueron inutilizados. Camionetas, camiones de carga, una motoconformadora y una retroexcavadora fueron hallados en estado de abandono y desprovistos de componentes básicos para su funcionamiento, como llantas y baterías.
Dijo que esta supresión de recursos materiales y financieros explica la parálisis en la atención de los servicios públicos inmediatos. Actualmente, más del 50 por ciento del alumbrado en la cabecera municipal está fuera de servicio, mientras persisten las exigencias ciudadanas para restablecer el suministro de agua de consumo humano y agrícola, y reparar los caminos rurales intransitables.
El alcalde responsabilizó a la administración anterior por el freno en el desarrollo del municipio y el impacto directo en la población debido a la falta de información institucional. "Eso no se vale porque a Sergio Velázquez no lo afecta. Afecta a todos nosotros los ciudadanos de Paso del Macho", puntualizó sobre la escasez heredada.
Para sortear los primeros dos meses de gobierno, el ayuntamiento operó exclusivamente con la recaudación del impuesto predial, cifra que ya superó el monto total ingresado durante el último año de la gestión pasada. Los recursos se destinaron a desazol
var cañerías, reparar una grúa y rentar una segunda ambulancia, en respuesta a que el parque vehicular funcional se reduce a tres unidades para todo el territorio.
A la espera del depósito de las partidas presupuestales estatales y federales, Velázquez Rivera priorizó el orden financiero sobre el gasto político. "Yo no soy el dueño del dinero. Yo vengo a administrar como en una empresa (...) espero que después la gente diga que tuvimos un muy buen administrador que es el presidente del municipio", concluyó.
Sergio Lara