



Poza Rica, Veracruz.– El asesinato de un comunicador volvió a exhibir la grave crisis de inseguridad y la falta de protección al gremio periodístico. La noche de este día, un reportero policiaco fue ejecutado a balazos dentro de su propio negocio, sobre la avenida 20 de Noviembre, en la colonia Cazones, en un ataque directo que estremeció a la ciudad.
La víctima fue identificada como Carlos Castro, quien laboró en diversos medios de comunicación de Poza Rica y era administrador de la página informativa “Código Norte Veracruz”. Sujetos armados ingresaron al establecimiento “Tro Gue” y le dispararon en repetidas ocasiones, para después huir sin ser detenidos, evidenciando la nula reacción preventiva de las autoridades.
Paramédicos motorizados confirmaron que el comunicador ya no presentaba signos vitales, mientras corporaciones policiacas acordonaban el área únicamente para resguardar el cadáver, en medio del reclamo social.
Tras el crimen, el gremio periodístico del norte de Veracruz condenó enérgicamente el asesinato y acusó al Gobierno del Estado de mantenerlos en total abandono, sin garantías mínimas para ejercer su labor informativa. Periodistas señalaron que las promesas de protección y combate a la violencia han quedado solo en discursos, mientras los comunicadores siguen cayendo uno a uno.
Asimismo, exigieron acciones inmediatas y contundentes, el esclarecimiento total del crimen, castigo ejemplar para los responsables y medidas reales de protección, advirtiendo que la omisión oficial también los convierte en responsables.
Agentes de la Fiscalía General del Estado de Veracruz iniciaron las diligencias correspondientes, aunque hasta el momento no hay detenidos, situación que incrementa la indignación del sector.
Este asesinato reafirma a Veracruz como uno de los estados más peligrosos para ejercer el periodismo, ante un escenario de impunidad que persiste y se profundiza.
El gremio advierte que no guardará silencio.
Ediel Gutiérrez