
Catemaco, Ver.— Tras varias horas de incertidumbre y una intensa movilización en redes sociales, fue localizada sana y salva la familia originaria de Monterrey que había sido reportada como desaparecida en la región de Los Tuxtlas. El caso, que afortunadamente no pasó de un susto, dejó al descubierto el serio rezago en infraestructura de comunicaciones que persiste en una de las zonas turísticas más importantes de Veracruz.
De acuerdo con información confirmada, la familia decidió prolongar un día más su estancia para recorrer la zona costera y disfrutar de sus atractivos naturales. Sin embargo, al internarse en comunidades donde no existe cobertura de telefonía celular ni acceso a internet, quedaron completamente incomunicados. La falta de contacto encendió las alarmas entre sus familiares en Nuevo León, quienes activaron protocolos de búsqueda ante el temor de un posible hecho delictivo.
Horas después, al trasladarse a un punto con señal telefónica, los propios integrantes de la familia lograron establecer comunicación y aclarar la situación, descartando cualquier riesgo a su integridad. La ausencia, confirmaron, se debió exclusivamente a la inexistencia de conectividad móvil en amplios tramos de la región.
El episodio ha generado preocupación entre prestadores de servicios turísticos, habitantes y analistas, quienes advierten que la falta de inversión estatal y federal en telecomunicaciones pone en riesgo la seguridad de visitantes y frena el desarrollo turístico de Los Tuxtlas.
En redes sociales, usuarios coincidieron en que si bien el aislamiento y la selva forman parte del atractivo natural de la región, la conectividad es una necesidad básica y una herramienta de protección civil, no un lujo. Advirtieron que mientras no se atienda esta carencia estructural, Los Tuxtlas seguirá en desventaja frente a otros destinos turísticos del país, pese a su enorme potencial natural.
José Vargas