
El cantante, compositor y activista social Gabino Palomares falleció este miércoles 30 de septiembre a los 76 años de edad, confirmaron familiares y allegados a través de redes sociales, marcando el fin de una era para la música testimonial y de protesta en América Latina.
Tras confirmarse la noticia, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, lamentó el deceso y dedicó un mensaje de despedida en el que reconoció la congruencia ética y política que caracterizó su obra artística.
“Recibo con profunda tristeza la noticia del fallecimiento de Gabino Palomares, un hombre consecuente con sus ideas, sus convicciones y su manera de entender la vida. Su voz, su música y su compromiso con las causas más justas, dejan una huella profunda en muchas generaciones. Más allá del artista, queda el recuerdo de una persona que supo mantener sus principios y vivir de acuerdo con ellos. Mi más sentido pésame a su familia, amigos y a todas las personas que compartieron su camino. Que descanse en paz, Gabino Palomares. Su voz seguirá acompañándonos”, dijo.
Voz de las causas obreras, campesinas y estudiantiles
Nacido en Comonfort, Guanajuato, en mayo de 1950, Gabino Palomares se consolidó como uno de los máximos exponentes del movimiento de la Nueva Canción y del Canto Nuevo en el país, corriente musical que en las décadas de 1970 y 1980 transformó la trova tradicional en un instrumento de resistencia, denuncia y memoria colectiva frente a los autoritarismos en la región.
Su himno más emblemático, La maldición de Malinche (1975), trascendió fronteras al plasmar con crudeza la herida del colonialismo y el desarraigo cultural en el continente, interpretado por figuras internacionales como Amparo Ochoa. A lo largo de medio siglo de trayectoria independiente, temas como ¿Quién tiene la voz?, A la patria y Hace ya tiempo sirvieron de banda sonora para las movilizaciones estudiantiles, los reclamos de justicia por la masacre del 2 de octubre de 1968, las huelgas obreras y las exigencias de aparición de presos políticos.
Su obra permanece como un testimonio histórico indispensable del vínculo entre la poesía, la música acústica y las luchas populares en el México contemporáneo.
MVS