



La arqueología, ciencia que puede ser definida como la rama de la antropología que estudia las sociedades antiguas a partir de sus restos materiales, privilegia a la cerámica como un elemento que le ayuda a entender el pasado.
A veces a los arqueólogos les cuesta recrear todos los procesos sociales que tratan de investigar, por lo recurren a analizar algunas poblaciones contemporáneas, debido a que presentan pervivencias de los antiguos pobladores.
La producción alfarera no está exenta de esto, y en muchos lugares actuales se sigue realizando esta actividad. Un ejemplo es Chiltoyac, Veracruz, congregación del Municipio de Xalapa que está a 8 km de la capital por el camino antiguo.
Chiltoyac, en lengua Náhuatl, significa el agua que se derrama sobre el chilar. Los orígenes de este pueblo aún son inciertos debido a que se ha propuesto que su desarrollo se dio en el Preclásico, mientras que otros autores señalan que fue Posclásico Temprano.
De lo que se tiene certeza es que Chiltoyac fue un pueblo sometido por el imperio Mexica, que se revelaron en 1450, pero volvieron a ser sometidos en 1453. Posteriormente se volvieron a revelar, pero cayeron a manos de los Aztecas, durante el gobierno de Ayaxyácatl.
En 1542, en el proceso de la repartición de tierras por parte de los españoles, Chiltoyac quedó encomendado a Pedro de Maldonado. Posteriormente hubo una serie de conflictos respecto a las tierras que conformaban a Chiltoyac, hasta que el 24 de septiembre de 1652, el Virrey Luis Enríquez de Guzmán, ordenó que se hiciera la congregación de Santa María Asunción de Chiltoyac.
Chiltoyac recibió sus títulos el 30 de julio de 1790, después de la aparición del Juzgado Privativo de Tierras y aguas, el cual tenía como objetivo de que los pueblos regularizaran la tenencia de sus tierras. Un año después los pobladores obtuvieron una real provisión para la restitución de tierras.
Después de la independencia, Chiltoyac siguió siendo un pueblo independiente de Xalapa, pero su extensión territorial incumplía el requisito para ser municipio de acuerdo a las normas impuestas. Media 600 varas por cada punto cardinal y esto fue factor que los habitantes realizaran actividades en otros pueblos.
Chiltoyac dejó de ser un municipio cuando el gobernador interino, Leandro L. Alcolea, hizo el decreto de la H. Legislatura del Estado de 1862, Núm. 38, donde este pueblo pasó a ser congregación del municipio de Xalapa.
Producción alfarera
En el México antiguo se identifica que la producción alfarera jugó un papel muy importante dentro de los grupos sociales, los cuales implementaron métodos, adaptaron herramientas y crearon formas únicas. Desde los olmecas hasta los aztecas se desarrolló la mencionada producción, y se refleja en los vestigios arqueológicos. Con la llegada de los españoles la actividad tuvo cambios, pero las permanencias prehispánicas siguieron y están hasta la actualidad.
Chiltoyac es un ejemplo de esta situación y por documentos históricos, leyendas e historia oral se sabe que el origen de esta actividad es muy antigua.
Los aztecas sometieron a esta zona con el fin de controlar la producción alfarera. En la Colonia, Chiltoyac y otros centros productores de Veracruz sufrieron cambios por la introducción de nuevas tecnologías.
En el siglo XIX, la producción alfarera en Chiltoyac se convirtió en el sustento de la población debido a que, al tener problemas con las tierras, la gente tuvo que buscar otras actividades para poder comer. La comerciaban con otras zonas y así podían obtener ingresos que les generaban un sustento económico. Para 1950-1980, esta actividad pasó a segundo plano con la incorporación de la plantación cañera y cafetalera. En el siglo XXI, todavía existen personas que siguen trabajando la alfarería, como Doña Angelina y Doña Gloria, el problema es que avecina una ruptura de la tradición porque las nuevas generaciones no están interesadas.
Esperemos que las personas puedan visitar Chiltoyac para que conozcan el modo de producción alfarera, que tiene origen en el México prehispánico.
Por: Arqueol. Julio García Fernández.