



Nogales, Ver.- El hartazgo ciudadano volvió a expresarse de la única forma que parece llamar la atención de las autoridades: con bloqueos.
Habitantes de Ojo Zarco y El Campanario decidieron este viernes interrumpir el paso del tren en el tramo Ciudad de México–Veracruz, ante la nula respuesta de los gobiernos federal y estatal para reparar la carretera federal 150, una vía vital que conecta Orizaba, Ciudad Mendoza y Tehuacán, Puebla.
Durante meses, los vecinos han solicitado la rehabilitación del tramo que se encuentra en condiciones deplorables, provocando accidentes y afectando el tránsito comercial y turístico.
Sin embargo, la respuesta institucional ha sido la indiferencia. Ni la Secretaría de Infraestructura federal ni la estatal han atendido las demandas, pese al evidente riesgo que representa la circulación diaria por una carretera llena de baches, deslaves y señalización deficiente.
Con el respaldo de las organizaciones indígenas OMETT y Zepaniah, los pobladores tomaron una medida drástica: bloquear las vías del ferrocarril, una de las arterias logísticas más importantes del país.
“Solo así nos van a escuchar”, expresaron los manifestantes, quienes advirtieron que no levantarán el bloqueo hasta obtener compromisos formales y un calendario de obra.
La situación no solo revela el abandono de la infraestructura carretera, sino también la desconexión entre los gobiernos y las comunidades rurales.
Mientras en los discursos se presume inversión y desarrollo, en la realidad los caminos siguen siendo trampas mortales que condenan a los habitantes al aislamiento y a la inseguridad.
Se prevé que este sábado se realice una reunión en el Palacio Municipal de Nogales entre autoridades y representantes de los inconformes. Pero los pobladores ya lo han dejado claro: si no hay resultados concretos, las vías seguirán cerradas y la paciencia, agotada.
Juan José Enríquez