
Xalapa, Ver.- Hay riesgo de que se le quiera quitar al Instituto Nacional Electoral (INE) la información que ya tiene de los ciudadanos para la generación de la Clave Única de Registro de Población (CURP) Biométrica, limitando el control de estos datos, advirtió el ex consejero electoral y actual catedrático del Tecnológico de Monterrey, Arturo Sánchez Gutiérrez.
En entrevista para Oliva Noticias, explicó que la desconfianza se generó cuando en el primer plan A de la Ley General de Población se le quitaba el padrón electoral al INE y pasaba a otra dependencia, que no se especificaba cuál, por lo que aunque el Instituto se quedaba con la obligación de realizar la lista nominal, no estaría en su control la generación de esta, lo que despierta cierta suspicacia y temor de confiar en otra institución distinta.
El especialista recordó que en un inicio el sentido de la credencial de elector se trató de una medida temporal, mientras el gobierno hacía en el Registro Nacional de Población una cédula de identidad, lo que nunca ocurrió, por lo que la INE se consolidó como instrumento de identificación, lo que obligó que el en ese entonces Instituto Federal Electoral (IFE) le dotara de elementos de seguridad para dar certeza de que se trata de la persona que la porta y que los datos que contiene son fiables.
Redondeó que el problema fundamental al querer equiparar a la credencial de elector con una cédula de identidad, es que la primera no incorpora a mexicanos menores de 18 años y hay una gran población que no es ciudadano.
Y aunque el éxito de la credencial es innegable, ante esta necesidad de contar también a los menores de edad, gobiernos anteriores generaron la CURP, un número que funciona para recabar información de los ciudadanos, por lo que la tienen el Seguro Social, Relaciones Exteriores, o cuando se saca la licencia: “hay mucha información que le damos al Gobierno cuando hacemos determinados trámites”.
Ahora, esta nueva CURP Biométrica pretende ser el documento único que involucre toda esta información, por lo que se contempla fotografía, así como huellas digitales y medición del iris, “cosa que no es nada sencilla”, para que el gobierno pueda identificar a una persona.
El especialista recordó que aunque hay quien dice que estos elementos en la CURP Biométrica servirían para “controlar a las personas”, esto dependería de las políticas de cada gobierno, pero en todo caso es un proceso muy amplio y muy caro, porque habría que tomar fotografía a 130 millones de mexicanos que tienen CURP pero no foto o huellas digitales, además del costo que implica resguardar esta información.
Destacó que el único dato que solo tiene la credencial de elector es la dirección de la persona, la cual debe seguir existiendo, pues con este dato se diseña el número de casillas y el número de votantes por casilla.
Arturo Sánchez acotó que la CURP Biométrica serviría también para identificar a personas fallecidas “que nadie sabe quién es, o que apareció en una fosa”, a través de los datos existentes de sus huellas digitales o lectura de iris.
No obstante, recordó que este proceso ya es posible en el trabajo coordinado entre el INE y el gobierno que puede solicitar los datos para verificación e identificación, “al parecer lo que quiere el gobierno es hacer esos trámites por sí mismo”.
“La realidad es que en la ley que se aprobó, se establece que en las oficinas de gobierno, para la realización de ciertos trámites, se solicitará la CURP Biométrica; va a ocurrir lo mismo que ocurrió con el INE, si un banco nos pide la CURP, pues la tendremos que sacar y toda la información irá trasladándose al gobierno, de manera que ellos tendrían el control”.
Ari Marini