
En la comunidad Ojital Viejo del municipio de Papantla, Veracruz, hay desolación, porque el arroyo que corre hacia la comunidad de Troncones se contaminó con un derrame de hidrocarburo y el daño aún es incalculable.
Cosechas perdidas, especies acuáticas muertas y otras contaminadas, animales domésticos que iban al río a refrescarse salen manchados e intoxicados por el chapopote y, además, las actividades recreativas que realizaban en este lugar ya son anécdota.

Omar Lázaro, uno de los habitantes de la región, lamentó que a pesar de la emergencia las autoridades dedicadas a la atención de los indígenas no han hecho presencia en su comunidad, como tampoco las organizaciones e instituciones que dicen hacer vinculación con los pueblos originarios.
"Pemex sólo tiene 10 trabajadores con palas trabajando 10 kilómetros. Es algo ridículo, se requieren urgentemente voluntarios para rescatar tortugas o dar seguimiento, estudiantes de derecho, biólogos, agroecólogos, sembradores de vida, los de la madre tierra, sustentables, etcétera”, reclamó.
Ojital Viejo, a 10 km de la cabecera municipal de Papantla, es una comunidad totonaca que hasta hace poco tenía arroyos cristalinos y paisajes muy verdes. Su economía se basa en la siembra y la comercialización de los cítricos, así como las artesanías que acuden a vender los habitantes a la zona arqueológica del Tajín. Su población es 80 por ciento indígena.

CUADRILLA DE PEMEX, INSUFICIENTE
Desde el pasado 16 de septiembre, los pobladores han salido a la carretera federal para bloquearla y llamar la atención de las autoridades, por eso llegó una cuadrilla de trabajadores de Petróleos Mexicanos (Pemex), pero con 10 personas para una tarea que requiere que trabajen a marchas forzadas para que no se extienda más el daño, es imposible la labor, lamentaron los quejosos.
Ojital Viejo se suma a otras comunidades de la región, como El Chote y El Naranjal, que han padecido los estragos de los derrames de ductos que cruzan por la región.
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