
Orizaba, Ver.- De acuerdo con el coordinador de área de Rehabilitación Física del Centro de Rehabilitación Integral de Orizaba (CRIO) Edulí Briñas Mazón, la pandemia del COVID 19 dejó una serie de complicaciones entre la población al grado de que mucha gente que lo padeció tenía problemas para retomar sus actividades de manera normal.
El especialista reconoció que esa enfermedad afectó por dos años a la población de toda la República y el CRIO recibió pacientes con esas secuelas que fueron múltiples, una de ellas era de tipo respiratorio, por lo que los pacientes llegaban con sensación de ahogamiento, con problemas de tipo funcionales, neuropáticos también, y nos trazamos una meta para aplicar programas de ejercicios que les ayudaran.
Explicó que con esos pacientes se trabajó en tres áreas: electroterapia para aquellos que tenían problemas con afección de nervios motores y algunos sensitivos también; de igual manera se utilizaban programas de electroestimulación y lámparas infrarrojas.
Pero todo ello, se complementaba con el Departamento de Hidroterapia, en donde se tenían que cumplir con una serie de ejercicios para mejorar su condición funcional, lo que se vio que les ayudó mucho.
"Todo esto se complementaba con el Departamento Mecánico, teníamos programas de ejercicios respiratorios bien establecidos que les ayudaban a fortalecer los músculos respiratorios, como son los músculos intercostales, diafragmáticos, también de los músculos abdominales y paravertebrales, porque todas estas personas venían con ciertos dolores de columna, con agotamiento, con capacidad aeróbica disminuida y una serie de cosas que no les permitían llevar una vida funcional normal".
Dijo que con esos programas permanecían entre tres y cuatro semanas y la referencia que se tiene de estos pacientes fue muy buena.
Juan José Enríquez