El Club América vive su peor crisis reciente: tricampeón hacía unos meses, hoy se arrastra sin títulos y sin rumbo. Desde la llegada de André Jardine al banquillo, las Águilas se acostumbraron a ganar todo, pero en este semestre han perdido casi en todas las finales y competencias clave.
El primer golpe fue la eliminación en la Concacaf Champions Cup ante Cruz Azul en cuartos de final. Después vino la final caída ante Toluca en la Liga MX que truncó la opción del tetracampeonato. La humillación continuó al quedarse fuera del Mundial de Clubes, luego de perder con LAFC en un “play-in” que la FIFA improvisó como solución al vacío dejado por el Club León. Como colofón, América sucumbió 3‑1 ante Toluca en el Campeón de Campeones, otra final perdida que solo profundizó la crisis.
La participación en la Leagues Cup fue un desastre más: empate en tiempo regular ante Real Salt Lake y derrota en penales; luego empate ante Minnesota United y triunfo desde el manchón penal, consiguiendo solo tres puntos, pero practicando un juego sin intensidad y ahora solo tiene escasas posibilidades de avanzar. Ante este cúmulo de fracasos decisivos, la crisis es absoluta.
La defensa, otrora sólida, está irreconocible. Errores garrafales, desconcentraciones y falta de intensidad han sido la constante.
Aunque Jardine asegura haber pasado por momentos complicados antes y confía en el proceso, la realidad golpea fuerte: “Tenemos experiencia suficiente para saber cómo es el futbol… pero ahora no funciona”, declaró el propio estratega.
Los jugadores dentro del vestidor tampoco esconden su descontento. Una fuente confidencial describió la situación como “mal, mal” y aseguró que la crisis ya es percibida como un “enorme bache” dentro del plantel.
La afición, implacable, ha comenzado a exigir cambios drásticos: desde la continuidad de Jardine hasta renovaciones urgentes en la plantilla. El América atraviesa una etapa crítica: sin títulos, con errores defensivos frecuentes, bajo rendimiento colectivo y una crisis institucional evidente. A pesar de su reciente historia de gloria, el club hoy está al borde del colapso deportivo, y solo un giro profundo podrá rescatar lo que otrora fue un gigante del futbol mexicano.
América podría concretar un fracaso más o bien, salvarse del hundimiento y el escarnio colectivo, cuando enfrente este miércoles al Portland Timbers de la MLS, en la última jornada de la Leagues Cup. Las Águilas necesitan ganar y esperar un sinfín de resultados para saber si puede acceder a la siguiente ronda.
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