La tartamudez es una condición neurológica persistente que afecta la fluidez del habla y que, a menudo, es objeto de desinformación y prejuicios sociales. Eespecialistas subrayan la importancia de comprender que este trastorno del neurodesarrollo no es una elección ni una falta de capacidad, sino una característica con la que las personas nacen.
La doctora Gloria Herrera, maestra en neuropsicología y educación, explica que la tartamudez se manifiesta a través de repeticiones, prolongaciones y vacilaciones al hablar. Al tratarse de una condición cerebral, su origen no es emocional, aunque sus efectos sí impactan profundamente en la salud mental de quienes la experimentan, especialmente en entornos escolares y sociales.
"La tartamudez, así como una definición, no existe. Todavía no se ha logrado poder llegar a la definición, más bien es una descripción, una descripción de una condición, así como lo dijiste, de un trastorno de los sonidos del habla", dijo la especialista en entrevista para El Heraldo Radio.
Tartamudez en niños y adolescentes: el impacto emocional del acoso escolar
"La etiología no es emocional, la etiología es neurológica, es una condición cerebral".
Uno de los aspectos más críticos de esta condición es su relación directa con el acoso escolar. La falta de conocimiento sobre el tema deriva en burlas que afectan el bienestar emocional de niños y adolescentes, quienes enfrentan ansiedad por hablar, miedo al rechazo y cuadros depresivos.
La especialista enfatiza que el entorno debe ser empático, ya que presionar a la persona para que hable de forma distinta solo aumenta el estrés y la frustración.
"Dentro de las investigaciones que tenemos, está directamente relacionado con el bullying. Entonces, no nada más son niños que tienen un problema en la fluidez del habla, sino que también emocionalmente sufren muchísimo por ser víctimas de burlas en las escuelas, con los amigos y sobre todo, cuando ya comienzan a ser más adolescentes y cuando ya comienzan a ser más conscientes de su condición, sufren muchísimo todo esto de la ansiedad por hablar, la ansiedad por pertenecer, la depresión por sentirse burlados y por no poder resolver esta situación".
Tratamiento de la tartamudez: señales de alerta e intervención temprana
Aunque la tartamudez no tiene cura al ser un trastorno del neurodesarrollo, existen estrategias terapéuticas integrales que permiten a las personas controlar las interrupciones en su habla. Estas terapias se enfocan en la regulación de impulsos y en herramientas motoras que ayudan a gestionar las repeticiones y vacilaciones. Es fundamental distinguir entre las dificultades normales del habla, que pueden ocurrir en la infancia, y la tartamudez persistente que requiere atención profesional.
"La condición no se cura porque es un trastorno del neurodesarrollo. Naces con esto. Sin embargo, sí hay terapias que ayudan a poder controlar. Esto tiene que ver, haz de cuenta como estos niños impulsivos, hiperactivos, que no pueden controlar sus impulsos, hay estrategias específicas para poder regular y controlar la condición de una repetición, de una vacilación, de una prolongación".
La detección temprana es clave, especialmente cuando la dificultad para hablar se acompaña de condiciones secundarias como parpadeos, tensión muscular o el esfuerzo visible por emitir palabras. La doctora Herrera concluye que, sin un enfoque integral que combine la aceptación y el tratamiento adecuado, las personas pueden caer en el aislamiento y el retraimiento, por lo que la sensibilización social es un paso indispensable para garantizar un entorno inclusivo.
EL HERALDO