
El 21 de julio se estableció como el Día Mundial del Perro para concienciar sobre el abandono de mascotas justo antes de que empiece el pico de las vacaciones. Ese día, pero del año 2004, la Organización Mundial de la Salud publicó un informe donde indica que el 70% de los perros del mundo no tienen un hogar y varias capitales mundiales tienen millones de animales callejeros. En el mundo existen entre 350 y 400 razas de perros reconocidas oficialmente, desde los grandes mastines de más de 100 kilos hasta los diminutos chihuahua mexicanos de entre 2 y 3 kilos.
Razas oficiales
La cifra más aceptada proviene de la Federación Cinológica Internacional, que tiene un registro cercano a las 343 razas oficiales.
El perro está en todo prácticamente: rescatan a sobrevivientes de terremotos, de avalanchas de nieve; encuentran a personas perdidas en bosques y selvas; son actores, astronautas, como Laika; ayudan en la salud; pueden saber cuándo estas a punto de un ataque epiléptico e incluso de un infarto.
Las más completas
Son lazarillos (guías paras personas invidentes), guardianes de la casa, cuidan a niños y personas de la tercera edad; en fin, son las mascotas más completas del mundo.
Y son fieles hasta la muerte, como el caso de Hachiko, el ejemplo más conmovedor de lealtad que el mundo haya conocido. Su fidelidad lo convirtió en símbolo nacional en Japón, y hoy una estatua de bronce en Shibuya honra su memoria, recordándonos que el amor verdadero no entiende de tiempo ni de muerte.
Edúcalos; no dañes
El 21 de julio es un día para agradecer la compañía que nos brindan los perros. Y está dedicado a concienciar y educar de la responsabilidad que conlleva tener una mascota y la obligación de cuidarlo y respetarlo.
En este día devuelve a tu amigo peludo el amor que te da en silencio. Nunca dudes del amor de un perro. Nacieron con la misión de acompañarte, de quererte. ¿Y qué piden a cambio? Amor y comida. No ladra por comida, ladra porque existe. No espera una caricia para ser fiel, la da sin pedir nada. Y aun así, el ser humano, ese que dice amarlo, es también el único capaz de romperle el hocico a machetazos o dejarlo en una azotea bajo el sol.
Te ama sin condiciones
No hay mascota en este mundo que ame sin condiciones. Solo el perro. El que espera en la puerta aunque llegues tarde, el que lame tu mano aunque le hayas gritado, el que se queda cuando todos se van. José Santana lo sabe. Su Cusho, un bullterry que lo acompañó 10 años, no solo era su perro, era su sombra.
Un perro no solo mueve la cola, también sostiene la salud mental de quien lo tiene. Detrás de cada lamida hay química cerebral, y detrás de cada mirada fiel hay años de evolución diseñada para entendernos mejor que nosotros mismos. No es poesía, es ciencia. El psicólogo Miguel Ángel Barragán Hernández lo explicó para Grupo Cantón: “Esa presencia constante activa circuitos cerebrales que reducen el cortisol y aumentan la oxitocina”.
Y eso no es un discurso bonito, es una reacción química real que baja la presión arterial, mejora el estado de ánimo y combate la ansiedad. Acariciar a un perro durante 20 minutos no es un gesto vacío: es una dosis de bienestar que ningún medicamento puede igualar.
Una rutina salvavidas
Pero, tener un perro obliga a la rutina. Hay que levantarse, alimentarlo, sacarlo a pasear. Para alguien con depresión, esa rutina es un salvavidas.
“Esa presencia constante activa circuitos cerebrales que reducen el cortisol y aumentan la oxitocina” Miguel Ángel Barragán Hernández, Psicólogo.
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