
Las quemaduras por el sol son una de las afectaciones más comunes durante las temporadas de calor y vacaciones. Aunque muchas personas piensan que solo provocan enrojecimiento en la piel, la realidad es que también pueden causar dolor intenso, inflamación, ardor, sensibilidad e incluso complicaciones más graves si no se atienden correctamente. La exposición prolongada a los rayos ultravioleta daña las capas superficiales de la piel y acelera su envejecimiento.
Especialistas señalan que, aunque el tratamiento no cura de inmediato la piel dañada, sí ayuda a aliviar los síntomas y evitar que la lesión empeore. En casos leves, los cuidados pueden realizarse desde casa.
Pero según información de MayoClinic cuando la quemadura es grave, aparecen ampollas o fiebre, es importante acudir con un médico o dermatólogo. Incluso, en situaciones severas, algunas personas pueden requerir hospitalización y el uso de cremas especiales bajo supervisión médica.

Consejos para aliviar los síntomas de las quemaduras por el sol
Uno de los primeros pasos es enfriar la piel. Se recomienda tomar baños con agua fresca o colocar compresas húmedas sobre las zonas afectadas para disminuir la sensación de ardor. Después, es importante aplicar cremas humectantes o gel con aloe vera para ayudar a mantener la piel hidratada.
También se aconseja beber suficiente agua, ya que las quemaduras solares pueden provocar deshidratación. En caso de dolor o inflamación, algunos medicamentos de venta libre pueden ayudar a disminuir las molestias, aunque siempre es recomendable consultar a un médico antes de automedicarse.
Otro punto importante es evitar reventar las ampollas, ya que esto aumenta el riesgo de infección. Además, mientras la piel sana, se debe evitar una nueva exposición al sol y utilizar ropa ligera que cubra las áreas afectadas, de ser necesario visitar a un médico.

Cómo evitar las quemaduras y la importancia del protector solar
La mejor forma de combatir las quemaduras solares es prevenirlas. Los expertos recomiendan evitar la exposición directa al sol entre las 11 de la mañana y las 4 de la tarde, cuando los rayos ultravioleta son más intensos, por lo que es una de las medidas más importantes en esta temporada.
El uso de protector solar es fundamental todos los días, incluso cuando está nublado. Se recomienda utilizar uno con un FPS de al menos 30, aplicarlo 30 minutos antes de salir y reaplicarlo cada dos horas, especialmente después de nadar o sudar. Además, complementar la protección con sombreros, lentes de sol y ropa adecuada puede hacer una gran diferencia para cuidar la salud de la piel a largo plazo.
EL HERALDO