
El Viernes Santo conmemora la muerte de Jesús en la cruz. Es un día de luto en la Iglesia, con particularidades en la liturgia e implicaciones específicas para los fieles católicos.
En esta fecha son obligatorios el ayuno y la abstinencia:
Ayuno: es obligatorio para todos los miembros de la Iglesia entre los 18 y 59 años de edad. Consiste en realizar una sola comida fuerte al día y otras dos más ligeras, que en conjunto no equivalgan a una comida completa.
Abstinencia: se refiere a no consumir carne (res, cerdo, cordero y aves). Se permite comer pescado, mariscos, huevos y lácteos.
La abstinencia debe cumplirse a partir de los 14 años y, a diferencia del ayuno, no tiene un límite de edad que exima de cumplirla; sin embargo, puede omitirse si hacerlo compromete la salud.
¿Es obligatorio asistir a misa en Viernes Santo?
El Viernes Santo no es día de precepto y no se celebra la misa. En su lugar, se realiza la liturgia de la Adoración de la Cruz, en la que el sacerdote se postra en el suelo como signo de humildad y dolor por la Pasión de Cristo. Después, se lee o canta el relato de la Pasión según san Juan —que suele dramatizarse—, y luego se realiza la oración universal.
Posteriormente, se lleva a cabo la adoración de la cruz, como representación del sacrificio de Cristo. Esta es presentada por el sacerdote, y los fieles se acercan para mostrar reverencia mediante una genuflexión, un beso o tocándola.
La parte final es la comunión, para la cual se utilizan hostias consagradas el día anterior (Misa de la Cena del Señor), ya que el Viernes Santo es el único día del año en que no se celebra la Eucaristía (Consagración).
Tradiciones del Viernes Santo
Además del ayuno y la abstinencia, existen otras prácticas voluntarias:
Rezar el Vía Crucis
Se realiza en procesión, como símbolo del camino de Jesucristo hacia el Calvario. Los participantes se detienen en cada estación para meditar:
Jesús es condenado a muerte
Jesús carga con la cruz
Jesús cae por primera vez
Jesús encuentra a María
Jesús es ayudado por el Cireneo
La Verónica enjuga el rostro de Jesús
Jesús cae por segunda vez
Jesús consuela a las mujeres de Jerusalén
Jesús cae por tercera vez
Jesús es despojado de sus vestiduras
Jesús es clavado en la cruz
Jesús muere en la cruz
Jesús es bajado de la cruz
Jesús es colocado en el sepulcro
Meditar sobre las Siete Palabras de Jesús en la Cruz:
“Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen” (San Lucas 23, 24)
“Yo te aseguro: hoy estarás conmigo en el paraíso” (San Lucas 23, 43)
“Mujer, ahí tienes a tu hijo; ahí tienes a tu madre” (San Juan 19, 26-27)
“Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?” (San Marcos 15, 34)
“Tengo sed” (San Juan 19, 28)
“Todo está consumado” (San Juan 19, 30)
“Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu” (San Lucas 23, 46)
Rezar el Credo
Antes de las tres de la tarde, hora de la muerte del Señor, se acostumbra rezar el Credo.
Como todos los viernes, también se rezan los misterios dolorosos del Santo Rosario, al que se puede añadir la coronilla de la Divina Misericordia. Además, es una buena fecha para comenzar su novena.
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