
Orizaba, Ver.- La propuesta de aplicar un impuesto a las herencias, planteada por la ministra de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, Lenia Batres Guadarrama, provocó críticas por parte de la Diócesis de Orizaba, cuyo vocero, Helkyn Enríquez Báez, consideró que el planteamiento carece de un análisis jurídico sólido y parece responder más a una ocurrencia que a un debate serio.
El sacerdote subrayó que la Suprema Corte es un órgano colegiado, por lo que las opiniones emitidas por uno de sus integrantes no representan la postura institucional del máximo tribunal del país.
En ese sentido, afirmó que la iniciativa no cuenta con el respaldo del pleno de la Corte ni refleja una posición oficial.
Enríquez Báez sostuvo que quienes ocupan cargos de alta responsabilidad pública deben presentar propuestas sustentadas en la Constitución y en el marco legal vigente, evitando generar incertidumbre entre la ciudadanía con planteamientos que no hayan sido debidamente analizados.
Asimismo, hizo un llamado a que los asesores de los servidores públicos orienten sus planteamientos con apego al Estado de Derecho y eviten promover temas que, en su opinión, pueden provocar división o inquietud social sin un sustento legislativo suficiente.
Las declaraciones surgieron después de que Lenia Batres manifestara que las herencias y los legados deberían estar sujetos al pago de impuestos, al considerar que representan un beneficio económico obtenido sin esfuerzo directo y que contribuyen a perpetuar las desigualdades.
Actualmente, la legislación mexicana mantiene exentas del Impuesto Sobre la Renta (ISR) las herencias y los legados, por lo que la propuesta de la ministra no constituye una reforma vigente ni implica cambios inmediatos en la ley, sino que forma parte de la discusión pública sobre política fiscal.
Juan José Enríquez