
Orizaba, Ver.- El incremento de robos con violencia registrados en diversos comercios de la región ha encendido las alertas entre propietarios y encargados de casas de empeño, quienes reconocen que existe preocupación por la posibilidad de que estos establecimientos vuelvan a convertirse en objetivo de la delincuencia.
Personal del sector señaló que durante 2024 los atracos a negocios fueron constantes y las casas de empeño también resultaron afectadas, registrándose robos tanto de pequeña como de gran magnitud en distintas sucursales de la zona.
De acuerdo con los testimonios, algunos establecimientos llegaron a sufrir entre tres y cuatro asaltos, principalmente enfocados en mercancía exhibida en mostradores y aparadores, donde se encuentran artículos de fácil acceso para los clientes.
Asimismo, se indicó que los delincuentes utilizaban diversas estrategias para evadir los sistemas de vigilancia, entre ellas cubrir las cámaras de seguridad o aprovechar momentos de descuido para sustraer teléfonos celulares, equipos de cómputo y otros aparatos electrónicos.
Aunque las bóvedas y cajas fuertes cuentan con altos niveles de protección, las pérdidas ocasionadas por los robos en las áreas de exhibición pueden representar hasta un cinco por ciento del inventario destinado a remates, situación que impacta directamente en la operación de los negocios.
Personal del ramo recordó que en años anteriores la mayoría de los atracos se cometían mediante amenazas e intimidaciones con armas blancas, dirigidas principalmente contra trabajadoras encargadas de la atención al público, quienes constituyen una parte importante de la plantilla laboral.
Sin embargo, la principal preocupación en la actualidad radica en que los recientes asaltos registrados en otros establecimientos comerciales han evidenciado un mayor grado de violencia, incluyendo agresiones físicas, por lo que se han reforzado las medidas preventivas para salvaguardar la integridad de los empleados.
Ante este panorama, se ha instruido a los trabajadores a permanecer dentro de las áreas protegidas por esclusas y ventanillas de seguridad, además de limitar los desplazamientos innecesarios al interior de las sucursales.
Aunque este año las casas de empeño no han sido víctimas de robos como en periodos anteriores, prevalece un ambiente de incertidumbre, al tiempo que el sector confía en que las autoridades fortalezcan la vigilancia para evitar un nuevo repunte de los asaltos violentos.
Juan José Enríquez