
Orizaba, Ver.- La presidenta de la Cámara Nacional de la Industria de Restaurantes y Alimentos Condimentados (Canirac) en Orizaba, María Pérez Carrea, reconoció que el sector restaurantero atraviesa un panorama complicado derivado del incremento en insumos, salarios, rentas y reformas laborales, situación que ha obligado al cierre de algunos establecimientos en la región.
La representante empresarial señaló que el inicio del año fue difícil para pequeños y medianos negocios debido a factores económicos internacionales y nacionales que han impactado directamente en los costos de operación.
“Sabemos que el tema de la guerra, aunque no esté cerca, afecta; también los cambios gubernamentales, las reformas laborales y el aumento de salarios impactan de manera fuerte al pequeño y mediano empresario”, expresó.
Indicó que, pese a las dificultades, el sector continúa apostando por fortalecer sus negocios y aprovechar el turismo que llega a Orizaba como uno de los principales motores económicos de la región.
Pérez Carrea estimó que alrededor de un 20 por ciento de negocios han tenido que bajar sus cortinas; sin embargo, destacó que también continúan abriendo nuevos establecimientos.
Entre los principales problemas que enfrentan los restauranteros mencionó el aumento en rentas, suministros y productos de la canasta básica, cuyos costos, dijo, se han elevado entre un 30 y 40 por ciento dependiendo del giro comercial.
Juan José Enríquez