
Orizaba, Ver.- La violencia en las carreteras del país ha alcanzado niveles alarmantes, advirtió el presidente de la Asociación Nacional de Transportistas (Antac), David Estévez Gamboa, quien alzó la voz en representación del sector para denunciar lo que calificó como una crisis de seguridad que afecta gravemente al autotransporte de carga.
A través de un pronunciamiento dirigido a la sociedad mexicana, sectores productivos y autoridades de los tres niveles de gobierno, Antac señaló que el corredor México–Puebla–Veracruz, fundamental para la economía nacional, se ha convertido también en uno de los más peligrosos.
De acuerdo con cifras expuestas por la organización, en lo que va de 2026 se han registrado más de 200 asaltos en el estado de Puebla tan solo en los primeros dos meses del año.
Además, esa entidad concentra hasta el 52 por ciento de los robos en carreteras a nivel nacional, posicionándose como el principal foco rojo.
El panorama es aún más crítico al considerar que, en todo el país, ocurre un asalto al transporte de carga cada 50 minutos, mientras que en algunos tramos de la ruta poblana los atracos se registran cada pocos kilómetros.
El líder transportista acusó que estos hechos no son aislados, sino evidencia de una problemática estructural que aseguró, ha sido minimizada por las autoridades.
Señaló que, mientras los operadores enfrentan robos violentos, pérdidas millonarias, agresiones armadas e incluso la muerte, la respuesta institucional ha sido insuficiente.
“La presencia de la Guardia Nacional es limitada, la vigilancia es intermitente y las estrategias han fracasado”, expuso.
Ante este escenario, ANTAC denunció la incapacidad del Estado para garantizar la seguridad en las carreteras federales y acusó una “simulación institucional” que, afirman, intenta ocultar la gravedad de la situación.
Asimismo, advirtieron que no existen condiciones de seguridad ni siquiera para los ciudadanos mexicanos, mucho menos para visitantes extranjeros.
Como parte de su posicionamiento, la organización lanzó un llamado a la unidad nacional, convocando a transportistas, campesinos, empresarios y sociedad en general a alzar la voz.
En un mensaje contundente, también se pronunciaron en contra de la realización de eventos internacionales en el país, como el Mundial, mientras no existan garantías de seguridad.
“No se puede proyectar una imagen de desarrollo cuando en las carreteras reina la violencia, la impunidad y el abandono”, señalaron.
El organismo fue enfático: primero debe garantizarse la seguridad de quienes mueven la economía del país, antes de impulsar proyectos de proyección internacional.
“Sin transporte no hay país, y sin seguridad no hay futuro”, concluyó.
Juan José Enríquez