


Cuitláhuac, Ver. – La visita del subsecretario de Educación Media Superior y Superior, David Agustín Jiménez Rojas, no logró contener la creciente crisis en la Universidad Popular Autónoma de Veracruz (UPAV).
Docentes y directores de sede mantienen un paro de "brazos caídos" en rechazo a lo que califican como condiciones laborales injustas, pagos atrasados y un contrato que, aseguran, vulnera sus derechos fundamentales.
El estallido se intensificó cuando las autoridades intentaron imponer la firma del Contrato de Prestación de Servicios Profesionales 2026, mismo que fue rechazado de manera generalizada.
Ante la presión, el funcionario anunció la suspensión temporal del proceso y convocó a una reunión el próximo miércoles en la Universidad Tecnológica del Centro de Veracruz (UTCV) para "reestructurar" el documento.
Uno de los reclamos más graves es el adeudo de hasta nueve meses de salario a docentes de nivel bachillerato.
Pese a gestiones ante la Secretaría de Finanzas y Planeación (Sefiplan), el dinero no ha llegado. "Antes había un tabulador digno, hoy nos quieren pagar hasta 50 pesos. Es una burla", denunciaron los inconformes, quienes también desmintieron declaraciones oficiales que aseguraban que los pagos ya estaban cubiertos.
El nuevo esquema contractual establece que no existe relación laboral entre la UPAV y los docentes, colocándolos bajo la figura de "honorarios asimilados a salarios".
Esto implica, en la práctica, la pérdida total de prestaciones como seguridad social, aguinaldo, vacaciones, Infonavit y estabilidad laboral.
Además, el documento permite la rescisión unilateral del contrato en solo 15 días, bajo causales ambiguas como "afectar la imagen institucional", lo que deja a los docentes sin mecanismos de defensa.
Mientras se eliminan derechos, se imponen obligaciones estrictas: acatar lineamientos sin cuestionamientos, capacitarse constantemente y asumir responsabilidades por posibles daños.
A ello se suma una cláusula que cede la propiedad intelectual del material académico a la universidad, sin reconocimiento para los creadores.
Docentes de distintas zonas han advertido que no firmarán el contrato hasta que se modifiquen las condiciones. La protesta se ha extendido como un movimiento coordinado que exige diálogo real y soluciones de fondo.
Sus demandas incluyen: revisión integral del contrato con participación docente, garantías laborales mínimas, transparencia en pagos y carga horaria, reconocimiento de antigüedad y derechos adquiridos, y respeto a la autoría del material académico.
A más de dos décadas de la creación de la UPAV, quienes sostienen su operación advierten que la institución enfrenta una de sus crisis más severas, marcada por la precarización laboral y la falta de certeza para cientos de docentes en todo el estado.
"Esta vez no daremos clases hasta que haya condiciones dignas", sentenciaron. El conflicto sigue abierto.
Juan José Enríquez