
Zongolica, Ver.– El presidente municipal de Zongolica, Ignacio Ramírez Flores, reconoció que en el municipio persiste una falta de cultura en la separación de residuos sólidos urbanos, lo que ha generado desorden y, recientemente, inconformidad entre algunos habitantes ante las medidas implementadas por el ayuntamiento para regular el manejo de la basura.
El edil señaló que, durante años, los pobladores han carecido del hábito de separar sus desechos, lo que ha derivado en prácticas inadecuadas como arrojar basura en ríos o mezclar residuos domésticos con escombro, vísceras y hasta animales muertos.
Esta situación, dijo, ha complicado la operación del servicio de limpia pública y elevado considerablemente los costos para el municipio.
Explicó que anteriormente el ayuntamiento recaudaba entre 80 y 100 mil pesos mensuales por el servicio, mientras que el gasto real ascendía a cerca de 500 mil pesos, debido al tipo de residuos que eran entregados sin ningún tipo de clasificación.
Ante este panorama, la actual administración impulsó una estrategia para fomentar la separación de basura desde los hogares, con el objetivo de reducir costos y promover una cultura ambiental.
Como parte de estas acciones, se estableció una tarifa de tres pesos por kilo de residuos no separados, mientras que quienes realicen una correcta clasificación, cartón, vidrio, PET, latas, podrán acceder al servicio de recolección sin costo.
Sin embargo, estas medidas han generado controversia y molestias entre algunos sectores de la población, principalmente entre quienes se resisten a modificar sus hábitos o consideran injusto el cobro.
Incluso, en redes sociales se han difundido llamados a rechazar el pago del servicio.
Ramírez Flores subrayó que el objetivo no es sancionar, sino “educar al ciudadano” y poner orden en el manejo de los residuos, aunque advirtió que ya se contemplan multas para quienes incumplan con la normativa ambiental, especialmente en casos como la quema de basura o la contaminación en áreas naturales protegidas.
Las sanciones, indicó, podrían ir desde los 5 mil hasta el millón de pesos, en coordinación con la Secretaría de Medio Ambiente (Sedema), debido a que la región se encuentra dentro de zonas ecológicas sensibles como el área del río Blanco.
“No puedo decir que sean cochinos pero sí muy desordenados en el tema de limpia pública. El problema no es que la gente sea sucia, sino que ha habido desorden por muchos años. Lo que estamos haciendo es implementar medidas para mejorar y cuidar nuestro entorno”, puntualizó el alcalde.
Finalmente, reiteró que su administración continuará trabajando en el ordenamiento del municipio y en la concientización ciudadana, a fin de lograr un manejo adecuado de los residuos y evitar daños al medio ambiente.
Juan José Enríquez