



Orizaba, Ver.- Más de mil mujeres participaron este domingo en la marcha conmemorativa del Día Internacional de la Mujer (8M) en Orizaba, donde colectivas, activistas y familiares de personas desaparecidas recorrieron la calle Real desde el Poliforum Mier y Pesado hasta el parque Apolinar Castillo para visibilizar la violencia que enfrentan.
Portando pancartas, lonas y pañuelos morados y verdes, las manifestantes alzaron la voz con consignas relacionadas con la defensa de los derechos de las mujeres y la exigencia de justicia.
El primer contingente estuvo integrado por familiares de personas desaparecidas, quienes mostraron fotografías y mensajes para exigir la localización de sus seres queridos.
Detrás de ellas avanzaron integrantes de la colectiva Marea Verde Altas Montañas, así como mujeres que han denunciado distintos tipos de violencia, entre ellas violencia vicaria.
Durante el recorrido, las participantes lanzaron consignas y recordaron casos de feminicidio, desaparición y violencia sexual en la región y en el país.
En los mensajes compartidos al finalizar la marcha se enfatizó que la movilización responde a la persistencia de la violencia contra las mujeres y a la necesidad de construir un futuro con justicia y libertad.
Uno de los aspectos que destacó durante la jornada fue que la marcha se desarrolló de manera pacífica y no se registraron destrozos en inmuebles históricos ni en monumentos de la ciudad.
Al pasar por la plazoleta de Los Dolores, donde se encuentra el llamado Monumento a la Vida, las manifestantes únicamente colocaron un pañuelo en la escultura, sin realizar pintas ni daños.
El paso frente al Palacio Municipal también transcurrió con tranquilidad; las puertas del edificio permanecieron cerradas y no se observó presencia policiaca en el lugar.
Elementos de Policía Vial implementaron cortes a la circulación en calles que conectan con la calle Real para facilitar el avance del contingente.
El único incidente ocurrió a la altura de Sur 15, donde el conductor de una camioneta intentó atravesar la marcha, pero finalmente se retiró cuando varias participantes comenzaron a fotografiarlo.
Comercios y transeúntes continuaron sus actividades con normalidad durante el paso de la movilización, e incluso algunas personas manifestaron apoyo a las participantes. Solo un hotel del primer cuadro decidió cerrar de manera preventiva.
La marcha concluyó en el parque Apolinar Castillo, donde las asistentes se concentraron en el kiosco para colocar sus lonas y realizar intervenciones públicas.
En sus mensajes, recordaron a víctimas de feminicidio, desaparición y violencia sexual, además de señalar problemáticas como el embarazo infantil y la falta de acceso efectivo a la justicia.
Las participantes coincidieron en que la movilización del 8M busca mantener viva la exigencia de un país donde las mujeres puedan vivir libres de violencia, al grito de consignas como "¡Vivas nos queremos!" y "¡Ni una más!".
Juan José Enríquez