
Orizaba, Ver.- Con el descenso de las temperaturas propio de la temporada, los casos de enfermedades respiratorias han comenzado a incrementarse en la región de Orizaba, y existe la posibilidad de que se dupliquen conforme avance el invierno, advirtió el doctor Adrián Arellano Muñoz, presidente de la Asociación de Médicos Generales de Orizaba.
El especialista explicó que un factor que contribuye a este aumento es un error común en la población: confiarse de la sensación térmica que deja el sol matutino.
“La gente sale ligera de ropa por la mañana, pero cuando la tarde cae el clima se desploma y el organismo ya está expuesto. Ese cambio brusco es la puerta de entrada para infecciones respiratorias”, señaló.
De acuerdo con el médico, los padecimientos que predominan en esta época van desde rinitis y gripes comunes, hasta faringitis y bronquitis. Los grupos de mayor riesgo y con mayor incidencia siguen siendo los niños y los adultos mayores, debido a la vulnerabilidad de su sistema inmunológico.
El doctor Arellano Muñoz insistió en que la prevención debe asumirse como un hábito cotidiano y no como una reacción tardía.
Entre las principales recomendaciones destaca el aumento en el consumo de alimentos ricos en vitamina C, como cítricos, guayaba y verduras frescas, por su impacto directo en el fortalecimiento de las defensas del cuerpo.
Además, hizo un llamado urgente a evitar prácticas peligrosas dentro de los hogares. Alertó específicamente sobre el uso de anafres, braseros o cualquier fuente de combustión en espacios cerrados.
“No calientan: intoxican. Se consume oxígeno y se libera monóxido de carbono, un gas mortal e imperceptible”.
Para quienes utilicen calefactores, pidió optar por equipos eléctricos certificados y mantenerlos alejados de cobijas, cortinas y materiales inflamables, recordando que cada año se registran incidentes de intoxicación y quemaduras derivados de estas negligencias.
El sector médico reiteró la importancia de medidas básicas como abrigarse adecuadamente, mantener ventanas cerradas durante la noche, supervisar de cerca a menores y adultos mayores, y no subestimar los primeros síntomas de enfermedad.
“El invierno no sólo baja la temperatura, también desnuda los descuidos. Prevenir siempre será más barato y menos doloroso que atender complicaciones”, concluyó el doctor Arellano.
Juan José Enríquez