
Córdoba, Ver.— Cansada de lo que calificó como “abuso tras abuso”, la ciudadana Liliana Sánchez Castillo denunció ante Transporte del Estado el incremento irregular de la tarifa en la línea Dorados, de la ciudad de Córdoba, cuyos choferes están cobrando 12 pesos sin entregar boleto y sin autorización formal.
“La economía no está para aumentos arbitrarios”, reclamó, luego de relatar que, al negarse a pagar el monto indebido, el operador amenazó con no levantar pasaje.
Según la usuaria, el problema no es aislado: hay más denuncias contra la misma línea y otras rutas, incluidas unidades de Antorcha, cuyos operadores manejan “de forma bruta”, se pasan los altos y circulan en condiciones mecánicas deplorables.
Las unidades —afirma— están “de la fregada”, sin mantenimiento ni supervisión real. A pesar de ello, siguen circulando sin sanciones visibles y operando con normalidad.
Sánchez Castillo criticó duramente la falta de vigilancia por parte de Transporte del Estado, institución que, asegura, permite que las empresas hagan lo que quieran mientras los usuarios continúan pagando tarifas injustas por un servicio cada vez más inseguro.
“No sé cómo aceptan estas cosas o si de plano la gente no se queja”, dijo.
Aun así, tras presentar su denuncia, no le dieron plazo alguno para recibir respuesta.
La denunciante invitó a la ciudadanía a no permanecer “agachona” y a reportar formalmente cada abuso, pues considera que la tolerancia de los usuarios también fortalece estas prácticas.
“El chofer no tiene la culpa, la tenemos nosotros por no denunciar”, expresó, recordando que situaciones similares ya ocurrieron con otros servicios públicos, como Hidrosistemas.
Mientras las autoridades solo prometen “llamar al dueño de la línea”, los usuarios siguen enfrentando tarifas irregulares, operadores agresivos y un transporte deteriorado.
La denuncia de Sánchez Castillo evidencia un problema creciente: en Córdoba: el transporte público continúa funcionando sin control, sin mejoras y sin respeto al pasajero, mientras las autoridades permanecen omisas.