

Orizaba, Ver.- El paso del tiempo comienza a dejar huella en la parroquia de Santa Gertrudis, uno de los templos con mayor valor histórico y religioso en Orizaba, ubicado junto al panteón municipal.
Aunque las actividades litúrgicas continúan con normalidad, la fachada del inmueble presenta un deterioro visible que preocupa tanto a feligreses como a especialistas en conservación del patrimonio.
Durante una reciente inspección visual, se detectaron diversos signos de abandono, entre ellas, manchas de humedad, desprendimientos del aplanado, vegetación creciendo entre los muros y grietas en elementos ornamentales, principalmente en la zona del campanario y las ventanas.
Si bien hasta ahora no se han registrado daños estructurales severos, expertos en conservación advirtieron que es fundamental intervenir a tiempo.
Recomendaron realizar una evaluación técnica exhaustiva para determinar el grado de afectación y diseñar un plan de restauración que permita salvar el edificio sin comprometer su integridad histórica.
Preservar la parroquia de Santa Gertrudis no es sólo una cuestión estética, sino un acto de compromiso cultural y espiritual con la comunidad.
Por ello, se ha hecho un llamado urgente a las autoridades eclesiásticas, al ayuntamiento de Orizaba y a las instancias de cultura para coordinar esfuerzos y garantizar su conservación a largo plazo.
Juan José Enríquez