
La Presidenta Sheinbaum pidió no descuidar la elección del 2027 en el estado que gobierna Rocío Nahle. La advertencia brota porque la atención sobre las 17 gubernaturas que estarán en juego podría dejar de lado (peligrosamente), otra prioridad para Palacio Nacional: mantener el dominio en el congreso veracruzano.
El próximo año Veracruz renovará, además de sus curules en San Lázaro, la legislatura local, la cual pertenece prácticamente en su totalidad a Morena y aliados. En Palacio Nacional saben de sobra que MC, y lo tienen claro, buscará avanzar en esta elección para competir en el 2030 por la gubernatura.
Sheinbaum recomendó a Citlalli Hernández atender de manera personal (junto con la Gobernadora Nahle), la designación de candidaturas en Veracruz, evitando tener desencuentros o diferencias con los aliados, en especial con el Verde.
Mantener la hegemonía actual en el congreso local podría resultar muy ambicioso (dado las condiciones políticas del país), pero la exigencia pasa por seguir contando, cuando menos, con el dominio suficiente para no pasar “sustos” ante las iniciativas que se envíen.
La oportunidad de oro para que MC demuestre (otra vez) ser la oposición mejor parada en Veracruz, capaz incluso de competir por la gubernatura en el 2030, pasa por las curules locales y federales que logre ganar en el 2027.
El pronóstico en Palacio Nacional para la elección por el congreso en Veracruz es (dicen), el de repetir prácticamente el “carro completo” actual, salvo el “equilibrio” que dan las plurinominales, aunque tengan presupuestado perder algunas posiciones con Movimiento Ciudadano, y quizá tres con Acción Nacional.
El resultado (consideran) radica en la selección de candidatas y candidatos de Morena y aliados, situación en la que también pondrá énfasis (en contraparte), el partido naranja… de ahí que Citlalli Hernández tenga Veracruz asignado de manera particular.
Veremos qué ocurre, y si de verdad ocurre.
Por Alejandro Aguirre Guerrero
X: @aaguirre_g